Reflexiones

Cosas de madre (e hijas)

IMG_0150

Ser madre y tener madre son cosas tan grandes que tendrían que festejarse en cualquier momento, sin necesidad de fechas especiales.

Ya conoces mi clara convicción de que la vida hay que celebrarla y si leíste mi post del día de la madre del año pasado sabrás ya algo de mi historia personal y mi relación con el primer domingo de mayo.

El hecho es que el 30 de julio se cumplieron 13 años desde que mi madre ya no está conmigo y, a pesar del tiempo, cada vez es más difícil para mí olvidarla. ¿Quieres saber por qué?

No te olvido, ama:

1. Porque hay veces que me veo en fotos y me asusto de lo mucho que me recuerdo a ti.

2. Porque durante años no he entendido el que el tomarte un blanco los domingos se te subiera a la cabeza (hasta que me ha empezado a pasar a mí).

3. Cada vez que cocino algo de lo que me siento orgullosa; tú que pensabas que no iba a aprender a cocinar nunca… (está claro, te fuiste demasiado pronto).

4. Cuando veo a gente cercana con pendiente en la nariz y lo fácil que fue para ti quitarme la idea de la cabeza: “¿En serio? Pero si siempre estás con mocos”. Y saber que tenías razón cada vez que me da la alergia.

5. Porque tampoco entendía que a ti te gustara el mar, pero solo desde tierra, hasta que hace dos años me mareé en un “pedalo”.

6. Porque a los protagonistas de los cuentos siempre les falta la madre, lo que me da mucha rabia porque, a mí, ese hecho, me ha convertido en todo menos en princesa.

7. Porque cada vez que Izaro me besa, me acaricia, me dice lo guapa que soy y lo mucho que me quiere, entiendo lo mucho que me quisiste.

Buscando una foto para ilustrar este post, me he dado cuenta de las pocas fotos que tengo con mi madre. Ella tiene muchísimas de cuando era soltera, de su boda… y luego se abre un paréntesis en el que aparecemos mi hermano y yo, solos, hasta que ella vuelve a aparecer en fotos de sus últimos viajes, escapadas… Todo esto me ha hecho pensar y darme cuenta de cuántas veces me escapo de las fotos y dejo que sean otros los que salen con Izaro.

Y tú ¿tienes bastantes fotos con tu madre? Seguro que todavía estás a tiempo de arreglarlo. Yo, por mi parte, voy a intentar mejorar mi legado ;-).

 

 

 

 

Entradas anteriores Entradas posteriores

También podría gustarte

7 Comentarios

  • Responder Laura 20 agosto, 2015 en 11:34

    Jo… Nerea! Qué bonito… Pues no – sí que tengo fotos con mi madre, pero no suficientes, y de ahora, de los últimos tiempos, seguro que menos de las que quisiera o de las que querré.
    Los que tenemos el privilegio de que la naturaleza o la causalidad no nos haya arrebatado a nuestra madre antes de tiempo, nos pensamos que la vamos a tener para siempre. Es un error.
    Yo algunas veces me fuerzo a escribir a mi madre – que vive lejos – o a llamarla, porque de repente me doy cuenta que no lo hago lo suficiente. Y, me he dado cuenta de muchas verdades y muchas cosas, justamente después de ser madre yo.
    Un beso grande

    • Responder nereakalekantoia 4 septiembre, 2015 en 11:34

      Qué bien que te haya gustado, Laura. Dudé en publicarlo porque realmente era muy personal, pero luego pensé que seguro que valía para que alguien abrazara de manera más efusiva a su madre o a sus hijos ese día (y el resto de los días también, espero). Como tú dices, tendemos a creernos inmortales, pero la realidad nos muestra todos los días que no, así que ¿por qué no más mostrar más nuestros sentimientos con las personas que más queremos?

  • Responder Ana Refamilia 21 agosto, 2015 en 11:34

    Un beso grande para ti y para esa madre que vive en ti cada día, aunque no esté contigo…

    • Responder nereakalekantoia 4 septiembre, 2015 en 11:34

      Mil gracias, Ana. Un abrazo enorme también para ti.

    • Responder nereakalekantoia 4 septiembre, 2015 en 11:34

      Mil gracias, Ana. Un enorme abrazo para ti.

  • Responder Olatz 1 septiembre, 2015 en 11:34

    Me ha encantado Nerea tu post…. Precioso lo que escribes, precioso lo que dices. Y cuanta razón tienes. Yo no tengo muchas fotos con ella porque no le gustan a ella. Pero creo que sé disfrutar de mis aitas cada momento que estoy con ellos, porque desgraciadamente han estado muy cerca de la muerte durante una temporada y eso lo tengo muy presente.
    No me gusta dar consejos a nadie, pero te diré lo que lei respecto a las personas que no están: que aunque Izaro no conozca a su amama físicamente la puede tener muy presente si tu le hablas, le cuentas cosas de ella.
    Egun ona izan.

    • Responder nereakalekantoia 4 septiembre, 2015 en 11:34

      Eskerrik asko, Olatz. Yo también creo que aunque sean muy duros, esos momentos cercanos a la muerte nos hacen disfrutar más de la vida. Izaro, sobre todo, se preocupa porque yo no tengo ama, fíjate. Lo de no tener más que una amama lo lleva bien (no ha conocido otra cosa), aunque es verdad que le gusta que yo le cuente cosas de las que hacíamos juntas cuando yo era pequeña o las que haríamos las tres si viviera; son fantásticos los niños para empatizar con las cosas reales de la vida.

    Deja una respuesta